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LA FRASE USADA ESTA SEMANA ES: OTRA VEZ ERA UNO DE SEPTIEMBRE ( 30 - 09 - 2017 )

“Amigos”

Como los anteriores años, se volvía a encontrar frente a la puerta de aquella casa. Habían pasado varios años y se notaba en el descuidado jardín de la ya no habitada vivienda. Suspiró recordando el infierno que se había producido ahí, ese mismo día, tiempo atrás. Otra vez era uno de septiembre y parecía producto del día de la marmota. Se había levantado a la misma hora, cumpliendo la rutina marcada para ese día, año tras año. Con la misma ropa, en el mismo lugar, con los mismos pensamientos. ¿Cómo algo tan natural podía romper la mente de un hombre hasta tal extremo? Puso una mano en el pomo de la puerta. Sabía que cuando la abriera los recuerdos le golpearían, devolviéndolo a la realidad de la que tanto huía. Esa que había llegado a odiar. Con el corazón latiéndole con fuerza, giró lentamente su muñeca, empujando con delicadeza la puerta. Se acordó de todo. Las risas producidas ahí dentro, con sus dos amigos. Se acordó de cuando llegó y vió a uno muriendo en el suelo. Se acordó de tirarlo todo e intentar salvarle. Se acordó del asesinato y la falsa acusación. Y allí, se acordó de todo lo que perdió por confiar.

Que fastidio

 Partida 985. Resultado, victoria. Un total de 879 victorias.

¿Cuánto tiempo llevaba ya? Diría que unas cuantas horas. ¿Cuánto consideraba cuantas? Muchas. Debería al menos saber si ya había llegado alguien a su casa.

No se escuchaba ningún ruido, así que supuso que ninguno había vuelto.

Llevaba todo el verano ahí metido. Solo salía para ir al aseo o a la cocina. Pero, es que realmente no le encontraba la diversión de salir fuera a achicharrarse. Prefería encerrarse esos mesecitos y pasarlos jugando a videojuegos y viendo series. Con las persianas completamente cerradas, no entraba ningún rayo de sol. Así, con el ventilador pegado a él, era fácil estar fresquito y concentrado en ganar la partida que se le presentaba. Debía admitir que ya rozaba un punto enfermizo su obsesión. Ahora que se paraba a pensarlo… ¿qué día era?

Desbloqueó rápidamente su móvil y buscó el calendario.

Otra vez era uno de septiembre. Sabía lo que eso significaba. Decir adiós a su paraíso y volver a la rutina. En esa en la que no podría volver a batir récord en el modo multijugador o verse una serie en un día. Aunque… le apetecía volver, aún sin querer admitirlo.